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sábado, 6 de diciembre de 2008

INVIERNO y ADVIENTO.

Ha caído como la hoja en otoño,
por los suelos se arrastra
esperando una nueva brisa
que la alce y emigre con ella
a nuevos puertos.
Queda su ausencia,
¡Llevadla a la UCI que la reanimen!
Me encuentro con ella, la que siempre está conmigo y olvido a ratos.
Sola. Vuelvo a los míos. Sostengo mi carne trémula y tiro p´alante.
Mira cómo me dejas. A ésta que me visita le digo: Vete de mí, no quiero sentirte.
De acuerdo, estás aquí, pero pasa de largo, no te quedes en mi casa. Pasa, pasa rápido.
Quiero acompasar mi corazón con el tiempo que toca.
Me lo has estropeado, ahora no puedo bailar con la música de panderetas bajo luces de colores.
Solo Uno puede devolverme. Y ese uno me espera, como tantas veces. Fiel amigo, padre, hermano. Consolador, fuego que prende la llama en mi corazón, ungüento en la herida. Dame a saborear tu vino.
AMALI.

http://www.amediavoz.com/gonzalez.htm

"...¿A qué llorar por el caído fruto,
por el fracaso de ese deseo hondo?..."





"Detail of The Bather"
Pierre-Auguste Renoir

viernes, 17 de octubre de 2008

Emociones y sentimientos


Un sms: un vuelco de corazón.

El aire en la cara: una caricia.

La música: sonrisa del alma.

Un atardecer: el romanticismo.


martes, 22 de abril de 2008

W.Shakespeare

Aprenderás que no importa a dónde llegaste,
sino a dónde te diriges
y si lo sabes, cualquier lugar sirve...

Noche de Miel

¡Qué ricos tus besos
dulces y tiernos!
Tu calor, tus fuertes manos,
tus ojos, como luceros en la noche,
ganaron la lucha de la tiniebla.
Tu verbo sencillo y cariñosas palabras
como lazos fueron domesticando mi rebeldía.
Que te gustase lo que menos a mí de mí
tornó mi no en sí.
Perdido en el laberinto de la intimidad,
sin el mapa de viaje a mi interior.
¿Cómo enseñarte las llaves maestras de mi ser?
La mente gobernando la nave de mi cuerpo,
no me dejaba anclarlo en tu puerto.

martes, 12 de febrero de 2008

Exorcismo

No puedo menos que citar a mi querida G. Belli en El ojo de la mujer, en el llamado Exorcismo:
se que estoy escribiendo
para exorcizarme
y sacarme de adentro
la andanada de angustias
persiguiéndome.
Aún no sé muy bien
quién es esta nueva mujer que soy
- como no se conoce la ciudad despues del cataclismo,
perdidos los puntos de referencia de tal o cual edificio -
conozco que estoy fallada
como una telaaraña geológica
llena de ranuras por donde brotan
perennes pasados cuyos sismos no puedo medir
con ningun osciloscopio
premeditado.
Adivino a tientas, toco, presiento,
el fin de una dolorosa
pero todavía dulce
ceguera.
¡Gracias a Dios he vuelto a ver!